Un niño es el tesoro más grande del mundo, para la unidad educativa es un honor festejarlos recordando que hay que cuidarlos con el ejemplo para que sean hombres y mujeres de bien ya que de ellos dependen nuestro futuro. La mente, el corazón y la mano de los jóvenes son educados a la virtud, a través de la sublime caridad de ustedes. San Giovanni Farina.

Les recomiendo nuevamente: amen, amen tiernamente a los niños. Ellos son las gemas del corazón de Dios, las esperanzas lozanas de la Iglesia, el cimiento de las futuras generaciones, el honor del País, la prosperidad de la tierra. Trabajen con entusiasmo.

Tengan cuidado de la educación de los jóvenes. Sean responsables en buscar el bien de los jóvenes. El ejemplo de ustedes es la instrucción más elocuente.

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